viernes, 1 de febrero de 2008

Un flipao (de tantos...)

Hoy, LA PREGUNTA DEL MILLÓN: "¿qué resulta de la interacción involuntaria entre un colgao post-universitario, de la especie "rarus flipaísimus", y una friki solapada como la menda?"

...................... tic - tac - tic - tac ...............


....¡¡DONG- DONG- DONG!!.......................


RESPUESTA: dicha interacción da, como resultado, uno de mis comentarios frikis del blog.


Y helo aquí, para deleite, regocijo y cachondeo de visitantes incondicionales, y de despistaíllos varios que puedan asomarse por aquí, sin saber dónde se han metido..


Pero, a ver, vayamos por partes, y vamos a contar las cosas desde el principio:

En un lugar de Sevilla, de cuya ubicación sigo acordándome (la parada del 34 que hay frente a Derecho, en el Prado), no ha mucho tiempo que la inocente y soñadora Tere tuvo un encuentro inesperado, con un tio inesperado, en un idioma inesperado... inexistente, más bien.


Pues veréis; resulta que hace unas semanillas, había terminado yo mis clases en la facultad y, deportista donde las haya, pasaba de irme andando a casa, por lo que me dirigí a la parada del autobús, a esperar que éste viniese.

La mañana era soleada, los pajarillos trinaban en las ramas de los árboles, el sol acariciaba suavemente mi carita sonriente... en el mp3, iba escuchando cancioncillas de "La Oreja de Van Gogh"... y parecía que el mundo entero se balanceaba al compás de esa musiquilla... y yo andaba medio en éxtasis, en parte porque era viernes, en parte porque me iba a casa, en parte porque cuando una tiene el estómago vacío, parece que se emparanoia más de la cuenta...


En fin, el caso es que yo tenía el típico careto de esnortada, feliz de la vida, sonriendo a las viejis que se acercaban a la parada, dando golpecitos en el suelo con el zapato, al compás de la canción... moviendo los labios como si cantase en plan karaoke improvisado...

Ayyyyy....... qué bello es el mundo!


Mientras me encontraba en ese estado de semi-inconsciencia psicotrópica y orgásmica musicalidad, vi (en un abrir y cerrar de ojos, en que abaniqué el aire con mis pestañas, en plan peliculero) a un hombre joven que parecía estar hablando... ¿para sí, para los demás?

Yo me sentí solidarizada con él (Dios los cria y ellos se juntan), y le miré un momento. Lo juro, fue un momento. Entonces el tio empezó a hablar, en plan retaíla, emparanoiado, indignadísimo contra "vete-tu-a-saber-qué-mala-mujer-le-tenía-así"... y, cuando acabó el "joé-quillo-es-que-así-no-puedo-y-además-que-vaya-tela-que-no-es-así-la-cosa-porque-tú-sabes-que-así-no-son-y-qué-me-dices-tú-de-todo-eso"........... pues me miró, buscando mi aprobación.


Para entonces, las viejis que había por allí, como que se separaron lentamente de la parada,en plan "estoy-aprendiendo-a-andar-disimuladamente-hacia-el-lado-sin-que-se-note-mucho-que-te-juro-que-antes-me-vuelvo-contorsionista-a-los-noventa-años-que-seguir-aqui-al-lado-y-menos-mal-que-ya-no-soy-una-moza-para-que-el-susodicho-colgao-no-me-hable"...

Y yo, al ver que el hombre requería una respuesta, aún con mis cascos puestos, le lancé una de esas sonrisas emparanoiadas mías de "no-tengo-ni-pajolera-idea-de-qué-me-estás-hablando-así-que-te-sonrío-por-compromiso-y-vamos-a-dejarlo-aquí-cuñao".


Waaaaaau, hay que ver las maravillas que hace el lenguaje no verbal. Estoy segura de que el hombre me compredió perfectamente, con esos ojos que me tenía, medio cerraos, tipo "emulo al Fary después de echarse colirio de limón en los ojos". Pues eso.


Pero vamos a detener la escena, así, dadle un momento al PAUSE para observar mejor "el cuadro de costumbres". A ver, poneos en situación: Sevilla, no sé qué día era, a las 14h, ambiente soleado, una humedad del 26% (un poné), la parada del autobús.


**Tenemos a dos viejis camufladas detrás de la parada: peinado laqueado (de "laca", no como el pato laqueado del chino) de estar recién salidas de la pelu; pendientes de perlas falsas, haciendo que las orejas le cuelguen de una manera desorbitada; pintalabios rojo que ni la Cocó Chanel en su más tierna juventud; típicos vestidos de color oscuro, recatados, cerrados, hiperventilando; bolso-arma-mortífera en mano, dispuestos a ser lanzados como proyectiles, en caso de S.O.S.


**Tenemos a un hombre joven, de unos cuarenta años, sin mal aspecto, rostro hierático que ni el faraón Tutankamon, ojos allá por Gelves, hablando "alto"... ALTO... gritando, vaya, no sé sabe qué ni a quién.... andando en círculos, cada vez más cerca de la carretera, en plena hora punta en que todo el mundo se va a casa a comer el cocidillo con garbanzos de la parienta... Y el hombre venga a hablar, venga a acercarse cada vez más a la carretera...


**Y ahí estaba yo, en todo el meollo, cómo no. Sentada en la parada del bus, medio dormida, con las ojeras de oso panda hasta la barbilla (¿me habría quedado escribiendo en el blog la noche anterior?), con el estómago advirtiéndome que "o me echas algo de comé o activamos la tecla del canibalismo en breve"... con el solecito dándome en la cara hipnotizándome.... mirando por el rabillo del ojo a ese buen hombre (al que llamaremos con el nombre genérico y no comprometedor de "Loquillo")... y escuchando "Dulce locura" de la Oreja.


¡Cómo lo diría! Aquello era el reparto de una peli de Almodovar al completo... y, de fondo, perdiéndose entre claxons, trinos de pajaritos, voces de Loquillo, y la música del reproductor........ el sonido beatifico y sereno del metrotren: piiiiiiiiiiiiiiiii.........piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.........


En esas estábamos cuando el hombre (que sí, que le denominaremos con un nombre neutral como es "Loquillo") se pone DIRECTAMENTE a hablarme. Ainsss... un imán, oye... luego decís que soy friki pero es que, como diría la Lola de España "me corre por las venas.. con la fuerza de un ciclóooooooon". Pues se me pone a hablar un "no-me-explico-cómo-pero-desde-luego-vaya-tela-porque-tú-sabes-a-qué-me-refiero-y-no-sabría-yo-decirte-porque-somos-las-chicas-pistoleras-rubias-y-morenas-y-yo-soy-aquel-negrito-del-áfrica-tropical-y-no-sé-cuántas-cosas-más"... todo eso, mirando a algún punto del infinito que yo, sinceramente, no lograba descubrir cuál era... y sin pararse para respirar ni nada, que ya me preguntaba yo si aquél hombre no sería el del Libro Guiness que se tiraba no sé cuántos minutos sin tomar aire ni nada.

ACOJONANTE, vamos.


¿Y qué hacía tere en esas circunstancias para-anormales? pues yo me quité los cascos de los oídos, mantuve "mi-sonrisa-profident-sigo-sin-enterarme-de-qué-hablas-ni-quién-te-envía-sal-de-él-satanás-pero-al-menos-sonrío-que-para-eso-me-pagó-mi-madre-la-ortodoncia" y, en fin, pues allí aguantando el tipo.

La verdad es que me dio cosilla por el hombre, menos cachondeo... porque parecía que se iba a tirar debajo de un coche a la de tres, y yo como Cruz y Raya: "que si hay que ir, se va... pero ir pa ná, es tontería"...


En fin, al final, le intenté responder: "la Tierra llamando a Loquillo; la Tierra llamando a Loquillo", pero el hombre, aburrido como estaba ya de tanto rajar allí en medio, en plan "Neo-Mesías-Jesucristo-Súperestar-ha-Resucitado", pilló por donde había venido y se largó, por mitad de la carretera, probablemente al bar que le pillara más cerca.


Después de aquello, mi vida nunca ha vuelto a ser la misma. Ainss.... Yo intenté hablar con él, le dediqué mi mejor sonrisa, fui toda oídos para sus paridas inconexas, me perdí en su mirada turbia de borracho que mira a Gelves... pero él se marchó tal y como vino.

Un ángel..................... exterminador, jajajaja...

Un friki....................... enviado para mi deleite personal.... ainsss, qué me gusta la gente rara... ¡Y anda que no hay buen material por ahí! Seguiremos contando...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja.Illo,es increible el personal que se encuentra por ahí.Me he hartao de reir con el relato.Si es que, esta niña tiene una facilidad para describir las cosas...
Sólo un detalle.No había un único friki en aquella escena.¿Y las viejis qué?jeje

tere dijo...

Es verdad, es verdad... nada hubiera tenido sentido sin esas doñas "estoy-aprendiendo-a-andar-disimuladamente-hacia-el-lado-sin-que-se-note-mucho-que-te-juro-que-antes-me-vuelvo-contorsionista-a-los-noventa-años-que-seguir-aqui-al-lado-y-menos-mal-que-ya-no-soy-una-moza-para-que-el-susodicho-colgao-no-me-hable"...
jajajajajaja.....

Definitivamente, me encanta observar "la fauna urbana" que una se encuentra por ahí... ¡No tiene desperdicio!