lunes, 31 de diciembre de 2007

¡¡ Feliz 2008 !!

FELICES RECUERDOS DEL 2007,
FELICES ANHELOS PARA EL 2008

QUE EL AÑO NUEVO OS REGALE MÁS
DE LO QUE PODÉIS SOÑAR.


domingo, 30 de diciembre de 2007

Paréntesis


















[TERE PENSANDO: Hummmm.... quisiera escribir cosas, o bien originales y que hagan reír, o bien tan poéticas que conmuevan el alma (que sugieran a alguien: "oye, ¡bien podrías enamorarte de ella!" jajaja).
No sé, este blog es una cosa rara: tan pronto me da por escribir reflexiones para "arreglar el mundo", que me pongo a contar chiquilladas romanticonas de sueños, en plan quinceañera.

Luego me encuentro con vosotros/as (más bien "-as" que "-os"), y decís que leéis mi blog y tal (¡ya podíais dejarme un mensaje de vez en cuando, ohú,.. no vale sólo entrar a espiar furtivamente!); pues eso, me decís que leéis esto,.... y yo me planteo, antes de publicar algo: ¿realmente les va a interesar lo que voy a poner? La mayoría de las veces me respondo a mí misma que no... que es el típico texto que lo lees, pero que luego no vas por ahí comentando a tus amigos: "oye, ¿sabes que tere ha soñado con un crucero?", pfffffffffffff.......

Entonces... no sé... supongo que escribo para mí, pero sin cerradura en la puerta, por si alguien quiere leerme por dentro; sí, escribo "para mí" porque, si no, intentaría tratar cosas que os interesasen a vosotros.
Ya os he dicho muchas veces que admito sugerencias (cualquier comentario es siempre bien recibido, y supone una ayuda para que venga "la musa", la inspiración... o, más bien, ¡la cordura!).

Pero, en definitiva, me planteo........... ¿me rallo demasiado? Es decir, no creo que éste sea un blog EN-TRE-TE-NI-DO sino, más bien........... hummmmmm, no sé lo que es, la verdad.... Es "YO" en palabras. Una cosa así. Uy, uy............ pensar que hay tanto "yo" repartido por el ciberespacio me produce un poquito de vértigo. Nunca quise ser astronauta, la verdad. No era la típica niña de "quiero ser astronauta", aunque tampoco quería ser princesa, médico o esas cosas típicas de las niñas.

Más o menos, la constante fue: HIPPY y ACTRIZ DE TEATRO.
De hippy tengo el espíritu, pero aletargado, que no lo dejo salir. De actriz, bueno, siempre me han dicho que soy bastante teatrera (más, incluso, de lo que manifiesto)...
Ah, durante un tiempo también quise ser carnicera.. jajajajajajaja...... pero eso creo que es fruto de mis pulsiones agresivas del subconsciente, jajajaja..... Y cantante de ópera (que ha quedado restringido al rato en que me estoy duchando).

Sí, puede que me ralle un poco.. puede ser. Esta entrada, de hecho, creo que no la voy a publicar (yo y mis contradicciones, mira lo que digo.... y ya la estáis leyendo). Pero, ¿esto qué es?, ¡¡que el balance personal toca hacerlo mañana, último día del año!! Buah, tenía ganas de escribir, de escribirME, en plan: "querida tere, ¿qué coño estás haciendo en tu blog?, ¿no iba a ser un sitio poético, lírico y elevado? pues, ¿a qué viene plasmar ahora tus paranoias cotidianas como si fuese un diario? escribe algo que interese a la gente, ohú!".

Ya veis, cuánto amor derrocho conmigo. No, no, no... hay que decirse las cosas de modo clarito... es tontería ser diplomática con una misma.

Conclusión: no leáis esta entrada (a buenas horas doy el avisooooooooo)... era un "momento paréntesis" de ésos en los que una piensa tecleando ante el ordenador, por si, al ver las palabras escritas delante de las narices, entiende algo. No es el caso. No entiendo nada...

Hummmmm....... esto no es poético, ni artístico. No aporta nada nuevo. Lo publicaré: soy yo. Soy yo una mañana de domingo, sola en casa, con una memoria del CAP por hacer, los dedos fríos, el sueño bajo los ojos, a la una de la tarde. Soy yo... la de la escritura automática, la autómata de la escritura automática... el fluir de la conciencia... que se me escapa entre los puntos suspensivos.

Paranoia. Total. Absoluta. Disculpadme. Sólo era un paréntesis................ ]

Los sueños, sueños son...


Me alegra que estés aquí; hoy te había llamado silenciosamente para que vinieras a visitarme, a leerme, a respirar este aire que me llena y me vacía a cada instante, una y otra vez... este aire que se renueva ahora con tu presencia. Me alegra que vengas. ¿Sabes? quería decirte que anoche soñé contigo. Sí, contigo. Quería decírtelo............ aunque nunca llegues realmente a saberlo. No es "políticamente correcto" decir determinadas cosas a determinadas personas y, ¿cómo justificaría que te sueñe? No nos vimos ayer, ni anteayer; de hecho, tú ni siquiera has pensado en mí últimamente, hasta este momento en que has decidido volver a mi blog (siempre mantuve la esperanza de que volverías).


Y, sin embargo, sí, he soñado contigo. Y fue precioso. Te estoy muy agradecida porque me hayas hecho tan feliz en ese sueño. ¡Qué pena que nunca llegues a saber lo cerca que te siento en momentos como ése, en sueños inesperados y furtivos como el de anoche!


Ahora que lo pienso, debería sentirme un poco mal por robarte la imagen, por incluirte en mi sueño sin haberte preguntado; por haberme atrevido a grabar en mi piel la suavidad de la tuya, de tu caricia cómplice, de tu mirada risueña. Aún sigues conservando esa mirada que tanto me gustaba (creo que tampoco te lo dije nunca,.. lástima de este pudor mío tan inoportuno); desprendía una sutil mezcla de seria serenidad y alegre cercanía. Era una mirada de las que yo denomino "de sillón", o sea, de ésas que invitan a acomodarse en ellas, a sentirse a gusto, a dejar pasar las horas al calor de esa llama que arde y hace arder, sin pretenderlo siquiera.

Qué ojos los tuyos... cuántas batallas luchadas, cuántas lágrimas de anhelo, cuántas vidas hubiera entregado yo a esos ojos. Y tú sin saberlo.


Te pedía, pues, que disculpases mi atrevimiento por soñarte, pero ¡ya ves! soy tan inocente de haberte querido, como tú de haberme hecho quererte. Sencillamente, pasó ¿el soñarte? Sí......... y el quererte también; pasó. ¡Si ni siquiera eres consciente de que yo un día pude sentir eso por ti! Qué tiempos aquellos. Y, por lo visto, parece que aún queda algo por aquí dentro, en esta buhardilla desordenada que tengo como corazón: aún se conserva alguna imagen tuya, un café, una conversación en la que dije menos de lo que en realidad estaba pensando mientras estaba a tu lado... Retales de nada, en el fondo. O, sí, pinceladas de vida que me has dado, sin tú saberlo siquiera. Y afloraron esta noche, sin avisar,.. como la tormenta de verano que, tan inesperada como deseada, aparece de improviso para calar hasta los huesos, y empapar por completo al alma, esponjada y esponjosa (sí, la lluvia que cala hasta los huesos es de Cortázar, lo sé pero, ¿y qué hago yo si él utilizó esta frase que tan bien describe el amor que sentimos los amorosos "de a pie"? hummm.. ¿y qué hago si esa palabra de "los amorosos" es el título de un poema de Sabines? Será mejor que continúe con mi tormenta, y nadie se enfade si nota "plagio" en mis palabras).


Tu recuerdo me empapó como una tormenta, creo que me quedé ahí. Sí, creo que fue en ese punto preciso, tus ojos sonríen con ternura mientras lo digo. Pues, ¿y qué ocurrió en el sueño? Quizá la historia sea lo de menos, ¡qué importa! No es importante, no es imprescindible conocerlo. Yo sólo sé que tú... que TÚ estabas ahí, conmigo. Y QUERÍAS estar conmigo, y DISFRUTABAS estando conmigo, y SONREÍAS estando conmigo. Y parecía que nada tenía más sentido en este mundo que... que tú y sólo tú estuvieses conmigo.

Ya, ya sé que tu curiosidad (bien disimulada como corresponde a alguien de tu naturaleza, sensible y comedida) tiene ansia por saber los detalles... aunque, por supuesto, si te dijese estas palabras mirándote a los ojos, disimularías y harías como que le quitas importancia, y nos reiríamos sin tomarlo como un hecho importante.

Aunque para mí lo sea... pero también yo sé cómo disimular ante los demás para quitar importancia a ciertos asuntos. Las personas conservamos abismos dentro que otros ni imaginan que existen.


Bien, respecto del sueño: sólo recuerdo que tú estabas con una ocupación propia de tu trabajo, con la salvedad de que la trama se desarrollaba en un crucero. Alguien (un hombre latino, casi mulato, de rostro desconocido para mí hasta esta noche... ¿existirá alguien con esas facciones, en algún lugar del mundo, hoy?) me llevaba hasta donde tú estabas.

Y así, de repente, ante mis ojos: TÚ. Nada de romanticismos ni ñoñerías: una sonrisa cálida, una complicidad en el ambiente. Ante mis ojos, tú. Eso era lo único importante del sueño: tú, junto a mí.

Por lo demás, sólo recuerdo algunos momentos fugaces: el primero era que, tras verte, me tomabas de la mano para llevarme con el resto de la gente que había por allí. Al llegar, saludaba a todo el mundo y me sentaba en una mesa de plástico blanca, junto a compañeros de trabajo tuyos, mientras tú te ibas a terminar unos recados. Finalmente, volvías y subíamos a la cubierta del barco, donde nos sentábamos con las piernas estiradas. El blanco de la pintura sobre cubierta era deslumbrante, cegador, paradisíaco. El cielo, de un azul suave y homogéneo; de un azul tenue como un velo; intenso como un resplandor; agradable como tu presencia a mi lado. Y, en ese marco, sintiendo la brisa fresca del mar envolviendo nuestros cuerpos, notando el cosquilleo que producen los rayos del Sol cuando dan muy directos sobre la piel... esa calidez interna que me iba inundando por momentos, que me repetía silenciosamente lo bonito que era el poder estar así contigo, pese a que nunca nos hemos visto en una situación tal... y que nunca lo haríamos, de hecho.

Y yo apoyaba mi cara en tu hombro derecho, así, riendo, respirando el aire a bocanadas... felices.


Feliz... feliz de haber compartido ese viaje contigo................... aunque nunca pueda hacerlo realidad; aunque tú nunca lo sepas; aunque jamás imagines que eras tú, sí tú, en quien yo pensaba al soñar estas cosas; aunque jamás se te pase por la cabeza que es a ti -sí, sí, a ti- a quien estoy hablando ahora, tú, que precisamente no sueles tener mucho contacto conmigo y que, sin embargo, vas hoy y te encuentras este sueño tan raro.

Feliz de haber compartido estas sensaciones contigo aunque, en definitiva, nunca se te pase por la cabeza que, contra todo pronóstico y sin ninguna señal aparente, yo te haya querido como, de hecho, te he querido. ¡Ay, lo que nos hemos perdido!


Me consta que tú también eres feliz, a tu modo, en tu vida, por tu cuenta, sin sueños ni utopías irrealizables de por medio. Sí, alguna vez me hablaste de tu vida y me consta que lo eres. Me alegro. Mucho.Y me alegra que, probablemente, en noches como ésta, ahora mismo quizá, también tú estés construyendo tus propios, felices, sueños.


Yo, por mi parte, voy ya a dormir...... que me siento deseosa de reencontrarme con tantas otras personas a las que amo (y a las que, por desgracia, sólo en sueños soy capaz de manifestárselo); personas cuyos nombres conservo en el corazón, escritos a mano... grabados a fuego.

"Ya ves, continuamos viviendo, cada uno a su manera, incluso ahora, pensé. Por profunda y fatal que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel; a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio. Podemos alargar la mano e ir tirando del hilo de los días que nos han destinado, ir dejándolos luego atrás. En forma de trabajo, el trabajo de todos los días... haciendo, según cómo, una buena actuación. [...]
Sueño. A veces pienso que es la única acción correcta que puedo hacer. Soñar, vivir en el mundo de los sueños... Pero no dura mucho. La vigilia siempre acaba apoderándose de mí".
[MURAKAMI, Haruki. Sputnik, mi amor. Ed. Tusquets. Colección Andanzas].

viernes, 28 de diciembre de 2007

Sobremesa con Pitágoras

Quiero haceros partícipes de un hecho sorprendente, asombroso (emoción, intriga, dolor de barriga); quiero mostraros un descubrimiento sin par (tensión, ilusión, emoción a rabiar):

Ayer estaba en casa, a mediodía, comiendo tranquilamente con mi madre; nada hacía suponer que, en breves instantes, iba a hacer un descubrimiento sobrenatural. Ahí estaba yo, terminándome mi muslillo de pollo (con curry, eh? fundamental), ajena al mundo, como cuando Newton se sentó tranquilamente debajo de aquel árbol, antes de que ¡oh, milagro! una manzana con buena puntería le fuese a caer en toda la cocorota.

Llegó el momento del postre y mi mano, al azar, cogió un kiwi de la bandejita. Lo partí por la mitad, y ¿qué creéis que ocurrió? [redoble de tambores, globos multicolores, palomas de la paz sobrevolando mi cocina..] ¡empecé a comerme una de las mitades!
Pero, como siempre fui una chica muy observadora (ejem, ejem), cuando cogí la otra mitad del kiwi.... apenas una mirada bastó para dejarme paralizada............................................
¡¡SÍ!! ¡¡INCREÍBLE!! Parpadeé con perplejidad (¿podéis imaginarme parpadeando con perplejidad?...). La naturaleza, caprichosa y creativa, mostraba su máximo esplendor ante mis ojos antes de ser devorada en ese holocausto frutil.

¡¡EL KIWI DIBUJABA UN TRIÁNGULO EN SU CENTRO!!

¿habéis visto alguna vez un kiwi-triángulo, que forme un equilátero perfecto?
Era un Kiwi-Pitagórico. No, mejor aún, era el triángulo que sirve como símbolo de Dios, rodeado de un áura de semillas negras, y con unas vetas blanquitas como si fuesen potencias que salían de él (el sello de "Diosito Kiwi´s Company")... al fin y al cabo, ¿acaso la naturaleza no es obra suya?

Tras ese momento de estupor, y de hacer las pertinentes fotos para que hubiese un testimonio gráfico (lo séeee, soy una flipadaaaaaaa...), ¿sabéis qué hice?............. ¡Efectivamente! Me comí aquel kiwi, sin más miramientos. ¿O qué pensáis, que lo iba a donar al Libro Guinnes?
Aaaaay, ¡si es que os llaman la atención unas cosas! jajajaja...

martes, 25 de diciembre de 2007

Billete sin destino...

"Feliz Navidad, Feliz Navidad...

Próspero Año y felicidad".


Pues por ahí van hoy los tiros, por lo del "próspero año":


Resulta que, para el año que viene, quiero pedir una beca de doctorado para irme a investigar a algún país de América Latina.


Resulta que tendré que pedir un país u otro dependiendo del tema sobre el que quiera hacer mi tesis (dentro del ámbito literario, por la carrera que he hecho).


Resulta que AÚN no he elegido tema (tengo ideas... pero ninguna decisión tomada... ¡soy la Duda Cartesiana personificada!).


Resulta que EL PLAZO DE SOLICITUD de becas termina el 15 de ¡ENERO!


Resulta que........................ ¡¡no sé dónde ir!!


Esa romántica idea de que os hablaba un día, sobre que uno "siente" en su interior cuál es su lugar en el mundo..... NO, no es tan sencillo como parece. Estoy bloqueada.


Hummmmm... os voy a explicar un poco la situación, y os pediría que me dejaseis algún comentario, el que sea; para mí sería muy importante cualquier tipo de apoyo moral, jeje...

A ver, soy consciente de que, con mi carrera (Filología), no es que vaya a poder dedicarme, directamente, a un trabajo que implique solucionarle la papeleta a nadie, ni poder ayudar en plan "voluntaria en el Tercer Mundo" (como puede hacer un médico o un trabajador social).

PERO me gustaría que mi trabajo no fuese una mera labor que se quedase "en los libros"... que no me limitase, simplemente, a "analizar el estilo literario de un autor"... sino que, ya que la cuestión versaría sobre Literatura, al menos que ésta sirviese como instrumento para poder acercarme, tratar, incluso denunciar la situación de un país, a través de la obra de algún autor.


No sé si me explico: quiero que sea un trabajo de investigación que me lleve a realizarme sobre todo como persona, que me implique con una causa, que esté vinculado con la realidad (y no sólo "analizar un estilo de escribir", sino analizar un país, o una situación social, a través de los escritos). De hecho, en América Latina hay MUCHAS situaciones complicadas que podría tratar: la cuestión indígena, la violencia, la pobreza de los pueblitos perdidos y alejados de todo avance, la corrupción política...


Por ahí va mi conflicto de elegir. Por ejemplo, me atrae mucho Argentina como país, por su Historia y su heterogeneidad geográfica y social, pero no quiero irme a la "Europeizada" y cosmopolita Buenos Aires...y no creo que haya muchas becas universitarias para irme a un pueblo perdido en mitad de la montaña o de la Pampa.

También me interesa la Literatura de la Violencia (por ejemplo en Colombia), pero... es un tema muy trillado.

Lo indígena también es vital... y en Perú hay mucha presencia pero... ¿una Literatura que no esté estudiada, sobre la cuestión indígena, novedosa, sobre la situación actual de tantas y tantas familias indígenas que subsisten allá hoy en día, sumidos en la pobreza? hummmmmm.... ni idea.


Total, que tengo que elegir país, y casi que me veo echándolo a suertes.

Prefiero Sudamérica que Centroamérica, la verdad (no me preguntéis por qué... simplemente es así).... pero más allá de eso.... no sé. Quizá la duda va más entre Colombia (la Lit de la Violencia), Brasil (Teología de la Liberación... que vincula religión y tema social), Perú (lo indígena) y Argentina (lugar que deseo conocer... pero que más vinculado está con Europa).


¿Algún comentario.................. POR FAVOR?

lunes, 24 de diciembre de 2007

Karaoke Navideño

En vez de colgar el típico video de villancicos, he encontrado algo mejor para que celebréis este día como corresponde: UN KARAOKE PARA QUE CANTÉIS VOSOTROS MISMOS!! Venga, aclarad esas vocecillas angelicales y arrancaos....
¡QUE ES NAVIDAD!

domingo, 23 de diciembre de 2007

Esa cosa llamada "Navidad"


No sé a cuento de qué, parece que, en estas fechas, se habla mucho de un acontecimiento llamado "Navidad". Quizá lo bonito de la palabra na-VIDA-d sea la VIDA que encierra en su interior... aunque luego, a la hora de analizar su significado, no nos ponemos de acuerdo.


Dicen que, por estas fechas (sin tomar en cuenta el error de cálculo de los años que hace, etc etc) nació un tal Jesús.

Yo no sé si seremos conscientes de QUÉ es lo que estamos todos celebrando, pero el caso es que celebrar, ¡hay que celebrar! y, en cuestión de atrezzo, ¡a ver quién gana!

Ése es el motivo por el que a todos nos da por poner la figurita de un niño en nuestra casa, así como en escorzo, medio retorcido el pobre nene, con una rodilla levantada, rubio como si hubiera nacido en Finlandia, y con dos deditos regordetes levantados que parece que te los va a meter en los ojos. Vamos a ver, señores; vamos a centrarnos. ¿A qué viene poner un niño tan almibarado, sonrosadito y rubio, que parece más un dibujito de la Disney que un niño del actual Israel, pobre y nacido en una noche fría, dentro de una cueva sucia, con olor a animales y sin apenas luz? Ah, pero eso, los que más se curran la decoración, eh?... que no sería la primera vez que, al encontrarme sin niño el día 24, he tenido que poner una figurita de Lego en el portal.


Pero, en cualquier caso, lo que está claro es que esto de la Navidad no deja indiferente a nadie. Hay quienes ponen el grito en el cielo por la que se lía (compras, algarabía, preparativos, comidas familiares, de trabajo, entre amigos..); otros, en cambio, ponen el grito en el cielo -nunca mejor dicho- cantando esos villancicos que nos meten hasta en la sopa:


¿Que va usted a la peluquería? "La Virgen se está peinaaaando entre cortina y cortina". ¿Que va a pasear por la ciudad? "El camino que lleva a Belén". ¿Que va a la confitería? "Hacia Belén va una burra cargada de chocolate". ¿Que sales a pasear junto al Guadalquivir? "Pero mira cómo beben los peces en el río". ¿Que sales de viaje? "Ole, ole Holanda, ole, Holanda ya se ve". ¿Que tienes audiencia con el Rey? "los pastorcillos quieren ver a su Rey, le traen regalos en su humilde zurrón". ¿Que quieres una excusa pa pegarte un homenaje? "Saca la bota María que me voy a emborrachar". ¿Que sales a comprar los avíos para el cocido de mediodía? "Al Supersol voy de compras, rin-rin"....

Y, así, hay una canción para cada circunstancia de la vida...


Y luego está la cosa de que todo el mundo se convierte en proto-santos por estas fechas: somos más caritativos; nos da por sonreír a la vecina-porculera de arriba que, durante el resto del año, se dedica a caminar con tacones sobre nuestra cabeza a las 6 de la mañana; mandamos mails llenos de buenos deseos; osamos reunir a toda la familia y, además, mostramos nuestra mejor predisposición: “calla, calla, Mari, ¡si a mí no me importa preparar la cena para cuarenta personas, mujer! Que es Navidad..” o "Anda, chiquilla, no te preocupes porque la niña me haya tirado una copa de vino sobre mi vestido de Yves Saint Lauren que llevo pagando desde la comunión de mi hijo Pepe, sí, el que se ha jubilado el mes pasado..."


Pero bueno, ahora en serio, como es bonito sacar las cosas positivas a cada AHORA que vivimos, también yo quería hacer un recuento de cosas lindas de la Navidad... independientemente del sentido religioso que tiene esta fiesta (y que allá cada uno el valor que le concede). ¡Vamos a frivolizar un poco al describirlo! que una vez al año, no hace daño:


Pasear por las calles iluminadas, con más gente, más vida, más revuelo; esas mujeres histéricas, pegándose a guantazo limpio por conseguir el último muñeco Pocoyó de la tienda; el olor de las castañas en la calle; el hombre que vende palodú junto a la plaza del Duque; el calorcito que hace cuando uno entra en las tiendas, o en algún barecillo (más calorcito si se acompaña de un carajillo o similares "bebidas espirituosas" de más de 40 grados, jeje); lo entretenidas -y surrealistas- que son las letras de los villancicos si uno se pone a analizarlas (aún sigo preguntándome quién será la de “ande, ande la Marimorena”... o por qué hay que hablar de que “Holanda ya se ve” cuando vienen los Reyes Magos)... por no hablar de lo “entretenido” que resulta cantarlos en familia (copazo de anís incluído), jijiji..


Mmmmm... el huevo hilado; quedar con mis amigas en nuestra tradicional reunión el día de Reyes (nunca vemos la cabalgata pero ¡y lo que marujeamos!); la ilusión al envolver los regalos que hemos comprado a otros (envolverlos, eh? porque salir a comprar...¡vaya coñazo!), y desenvolver los que nos han dejado los Reyes a nosotros.


Ver a la familia (fuera guasa... ¡claro que es agradable reunirse, aunque sea de vez en cuando!); ver esas maravillosas reposiciones de películas en la tele, como “Sonrisas y Lágrimas”, “Canción de Navidad”, “Eduardo Manostijeras”, “El día de la bestia”...


Volver a escuchar “El Tamborilero” cantado por Raphael (creo que pese a los años, sigo sin estar preparada para el trance); ir al cine (este año, a ver la peli de María Isabel, por supuesto!! Jajajaja); mandar Christmas -¡felicitaciones navideñas, joé! a ver si hablamos español- a la gente que queremos (en mi caso, “plantearme que debería mandarlos”.. porque siempre se me pasa); hacer malabarismos para comerse las uvas (o lacasitos, o chupitos.. o las distintas versiones posibles para las 12 campanadas)... y espurrearlas de nuevo en el plato cuando ya te las has metido todas en la boca..... o bien ir a darle un beso a tu familia con el carrillo hinchado (con lo cual, al ir a felicitar el año nuevo, siempre se traga una el liquidillo de las uvas y se harta de toser).


Levantar disimuladamente la cobertura del roscón para “adivinar” dónde está la sorpresa escondida; decorar la casa con bolas de colores chillones y espumillón-hortera-pero-divino-de-la-muerte; dejar la tele puesta durante el discurso del Rey (¿alguien lo sigue de principio a fin? Este año, como abuse del tiempo estipulado, todos los españoles, unidos por el mismo sentimiento patrio, le diremos al unísono eso de: "¿por qué no te callas?", a ritmo de pandereta ); hacer apuestas sobre cuál será el último anuncio del año; cagarse en los niños de San Ildefonso cuando cantan el Gordo (del que no toca ni el reintegro..... "Te lo dije, Paco, ¡¡que acabara en UNO!!")... y empezar a hacer recuento mental de qué personas conocemos que vivan o hayan estado en el sitio donde ha tocado el premio (¿para mandarle un Christmas y estrechar lazos?).


Comprobar que los Reyes Magos se ha tomado la copita y los dulces que les hemos dejado (conozco casos de chavales que dejaban ¡tres barreños con agua para los camellos! Por Diosssssssssss, esos pobres padres achicando agua!! Niños cabrones). Prometerme a mí misma que es la última vez que me levanto a coger un trozo de turrón, mientras escribo esto.


No cumplirlo. Percatarte de que los Reyes no te han traído el regalo que más ilusión te hacía (normal, ¿cómo no van a confudirse después de pegarse lingotazos de anís en todas y cada una de las casas que han visitado antes de la mía?).. pero luego descubrir otros más originales que no se te habían ocurrido; tararear los anuncios de “vuelveeee a casa vuelveeee”, y del turrón de Suchard (¡un año entero esperándolo!); ver la cara de flipaos que pone el personal cogiendo caramelos en la cabalgata de mi barrio (por cierto, que siempre aparece la típica vieja a tu lado que, cuando vas a coger “ese caramelo en concreto y no otro”, pone el pie encima, aun a riesgo de pisarte la mano, y dice al marido “Manolo, agáchate a coger ese caramelo”.. &8*#%7x.....)


Y es que, en definitiva, da igual que uno diga que le gustan o no las Navidades; al final, todos vivimos experiencias parecidas... y ¡a ver quién es el listo que, ante una discusión pro-Reyes Magos VS Papá Noel, no ha expresado nunca su encendida opinión a favor de los tres viejitos de Oriente.... o quién no tiene su preferido... o quién no le grita a Baltasar más que a ningún otro, pa que tire caramelos en la cabalgata!.

¡Venga, por favorrrrrrrrrr! jajajaja... Aquí, o todos moros, o todos cristianos. Aunque, en este caso, no sabría definir bien qué somos en estas fechas.


Así, quizá no seamos el mejor ejemplo de coherencia con nuestro estilo de vida el resto del año, o quizá tampoco seamos el modelo ideal de creyentes píos que no caen en “superficialidades comerciales”...


Pero, en fin, lo que yo pienso es que, si Dios es AMOR, aunque no Le tengamos presente, de un modo u otro ESTÁ. Aunque sea como ir a un cumpleaños y no acordarnos del celebrante... la alegría compartida, el revuelo y la fiesta es señal de que la fecha es especial, pues lo triste sería que pasase desapercibida sin pena ni gloria. Por eso, aunque no pensemos demasiado en ese Niño que cumple años mañana, ni en la trascendencia que eso tuvo... de algún modo Él sabe buscar un hueco para colarse en nuestras vidas, convertido en el Amor de quienes nos rodean.


Así que, desde mi estrella, observando de lejos la Estrella que guió a los Reyes hasta Belén (que no es la Estrella de la Ilusión de la cabalgata, eh? ¡poca fuerza tiene esa mujé pa echá los caramelos, ohú! Y qué miedo paso cada vez que hace el amago de tirarlos.. que parece que e va a despeñar desde lo alto!!), os deseo ¡Feliz Cumpleaños, Jesús! y ¡Muy Feliz Navidad a todos, amigos!

viernes, 21 de diciembre de 2007

Quédate... No te vayas...


Quédate

como se quedan las estrellas
prendidas en la nada.
Quédate
como se queda el olor de la hierba
sobre la piel de los que aman.
Quédate
como se queda la luz
del sol en mis pupilas
Quédate
como me quedo yo

cuando te marchas.


[Aída Elena Párraga]

jueves, 20 de diciembre de 2007

Cántico polifónico y multi-especular sobre "La Creación" Ramoniana, proyectado en un sólo Suspiro


Una noche de nostálgica luz de neón, hace siglos de melancolía, todas las almas sin vida trocaron en Ramonianas alegorías cantoras, con siete cuernos en sus cabezas.

Alertadas por la profecía que precedió al sonido de Su Voz, todas las aves del mundo -agrupadas según la belleza de sus ojos- comenzaron una emigración hacia cielos menos azules y más rasos, y quedaron fragmentadas sus sonrisas en cristales de mil máscaras.


Sólo yo permanecí de pie, mientras el mundo se postraba ante el balbuceo Apocalíptico del Señor; yo, la princesita retadora, valientemente tierna, tiernamente valiente.

Mi olor a césped recién cortado Le provocó una alergia más pequeña que su dedo meñique; y su estornudo hizo caer sobre mí una lluvia de cucharas, que supe interpretar -a golpe de remiendos dialécticos- como un ramillete de cerrojos por abrir.


¿Cómo puedes sentir que tu todo es Nada, Tú, que conviertes la nada en Todo?

¿Acaso quieres hacerte creer que eres una ensoñación en medio de un desierto de dientes de león? Querido, las ensoñaciones no saben a remolacha como Tú, ni la gelatina deconstructiva ha sido jamás más volátil que cuando estuvo cobijada entre tus manos solitarias.


Yo creo en Tu omnipresente Mirada de diluvios y sequías, simplemente porque ayer quisiste erigirme como la predicadora de Tu Palabra. Tu condescendencia me volvió muda, y sólo pude responderte recitando "Las flores del mal" del fin al principio, mientras germinaban amapolas en mi pelo.


Porque creo en los lametones de los perros buenos, y en las arañas que tejen alfombras voladoras en las ramas de los árboles, Te dejo que construyas un Edén cerca de mi estrella, antes de que el gallo cante tres veces. Luego, desapareceré, y sólo perdurará entre los hombres Tu Palabra, delicadamente rusa.


Un deseo para hoy: que la fiebre te permita volar más allá de la farola de tu calle. AME!!

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Ansiada libertad

Hoy necesito liberarme: gritar, gritar, gritar hasta quedarme sin aire en los pulmones, y volver a respirar, luego, como quien resucita.
Mensaje de Tere dirigido al mundo, a la vida, a algunos y algunas... también a mí misma...
También a mí misma, sí... a ver si aprendo de una vez a dejar libres a quienes amo, para no hacerles daño con mi cariño, a veces tan egoísta...

lunes, 17 de diciembre de 2007

La Bella (ejem) Durmiente de la estrella

¡¡¡¡¡¡Pero qué bonito es el cubrecama que me he comprado hoy!!!!!! Toy emocioná, snif, snif!! ¡¡¡Pero qué cosa más chula!!! Si es que dan ganas de pasarse el día entero tumbada en la cama, jajajaja... Invita a soñar, a volar, a tertuliar, a abrazar, a contar estrellas de noche y de día...

Lo único malo de las estrellas -de estar "en mi estrella"- es que a veces se pasa un poco de frío. Frío de estar sola allá arriba; frío del azul pálido y frío y tenue y frío que tiñe las noches tristes de otoño; frío de observar a la gente quererse abajo, pisando tierra firme, mientras que yo he de esperar que a alguien se le ocurra mirar hacia mi estrella, para poder enviarle yo un titilante guiño...

Quizá, en el fondo, estar en mi estrella no sea tan agradable a veces; en ocasiones, es más bien como estar presa en una alta torre, a la espera de que alguien venga a buscarme.

Quizá.... quizá.... esta noche no me acueste sobre esa tela celestial que he comprado.
Tal vez hoy me arrope bajo el manto de estrellas, por si logra darme algo de calorcito al corazón y me ayuda a dormir para hibernar horas, días, meses años, siglos fríos... hasta que alguien decida subir a rescatarme.

domingo, 16 de diciembre de 2007

MIKA- Grace Kelly

Hoy me he despertado con ganas de moverme, de bailar ante el espejo, de reirme a carcajadas, de dar vueltas con los brazos hacia el cielo....
y, cada vez que escucho esta canción, me entran unas ganas incontrolables de ponerme a pegar saltos, y me hace muchísima gracia la vocecilla del cantante en el estribillo, jijiji..... ¡Un friki! ¡un flipao! jajajaja....

Además, no me negaréis que no es FAN-TÁS-TI-CA esa estética retro del video!! waaaaaaaau


jueves, 13 de diciembre de 2007

A flor de piel

Porque los sueños, las ideas locas que dan una chispita de emoción a la vida, los sentimientos más profundos, y la propia identidad... son para llevarlos, siempre, a flor de piel.

Porque, a veces, hay experiencias, significados, vivencias o pensamientos que marcan y configuran a la persona, y que se graban "a fuego".


Porque las mariposas, para mí, simbolizan lo etéreo, el ansia de lo trascendente, lo celestial, lo sublime, lo onírico. Simbolizan también la sutileza, la delicadeza, la vulnerabilidad, la libertad, la belleza, la fragilidad...


Además, representan la capacidad de cambio, de evolución, de adaptación a lo nuevo (mediante esa transformación de gusanito en larva, y finalmente en mariposa)... porque se asemejan mucho al alma humana, también en constante búsqueda de una identidad, y en constante evolución personal.

De hecho, los griegos representaban el alma o psiqué con unas alas de mariposa... y Dalí pintaba una mariposa en todas sus cartas, como símbolo de inmortalidad.


Finalmente, otro significado que me encanta es que los aztecas pensaban que las mariposas eran angelitos de niños que venían a la tierra... o sea, que están también muy vinculadas con el espíritu de la infancia y la inocencia.


Por todo ello, ¡hoy me he tatuado una linda y original mariposa en mi tobillo derecho!


Llevaba mucho, mucho tiempo queriendo hacérmelo... y esta mañana, casi sin pensarlo, fui "volando" al lugar y, en un momento, me dibujaron "a flor de piel" todos esos sentimientos y pensamientos con los que me siento tan identificada.


Y, aprovechando la dulce locura, me he hecho también una pequeña estrellita en el omoplato izquierdo.... pero, en este caso, creo que no hace falta que os diga por qué he querido tatuarme... mi estrella.

martes, 11 de diciembre de 2007

Caminar, gatear, levitar...

Mis pasos, apenas audibles, sobre el asfalto gris de la calle... como si el apoyar un pie, y luego el otro, y vuelta a empezar, derecho, izquierdo, derecho... me ayudase a ser más consciente del lugar en que me hallo; como si el pisar tierra firme me ayudase a sentirme más terrena, más aferrada al mundo, menos en las nubes... Un pie, otro pie... vuelta a empezar... como una autómata, caminando por la calle, caminándome la calle, dejando que la calle se quede allá atrás, a mis espaldas, observando mi media melena despeinada, mi silueta perdiéndose entre la bruma de sonidos...

El sonido de la cadena de una bicicleta, y el suave "shhhhhh" de las ruedas, rrrruedantes, ruleteantes, circulantes.. acariciando la superficie del suelo... shhhhhh...
Una tos me hace girarme hacia el lado, al tiempo que veo pasar un abrigo rojo que parece estar engullendo a una señora rechoncha, de la que únicamente sobresale ya la cabeza, embutida como está desde el cuello a los pies, cual choricillo de cantimpalo.
Y el olor de los cafés que porta en su bandeja aquel camarero de ojos verdes y porte espigado.

Y mis pasos, siempre mis pasos, como un metrónomo que marca el ritmo, sin dejar pasar un sólo segundo a destiempo... constante,... sin pensar.... mis pasos... dejando camino atrás.....

Escucho conversaciones, voces que no puedo entender, que no me detengo a distinguir, que no me interesa reconocer... oigo voces a mi alrededor, que se alternan como corcheas sobre el pentagrama de las líneas que se dibujan en el suelo, en este paso de cebra por el que me dispongo a atravesar la calzada. Y me dan ganas de sentarme en el suelo, en mitad del paso de cebra.... y tumbarme sobre una de sus líneas blancas, y mirar las nubes que vuelan sobre mi cabeza, sin nada enmedio que nos separe... allá encima, sobre mí.... y bajo mi estrella, tapándola ahora que es de día... reservando su brillo para la noche, que es cuando toda buena estrella educada y formal debe brillar (esas pequeñas normas de conducta que nos han enseñado a cumplir desde pequeños).

Y mis pasos sobre la acera... y la acera bajo mis pasos...
Y las voces, esas voces a mi alrededor, esos sonidos de coches, de cafés, de bicicletas, de campanas de iglesia que llaman a la oración a los santos (que son ya los únicos que oran, por los que hemos olvidado cómo se hacía).... son... son.... son.... (repican las campanas con añeja solemnidad).... son.... son.... las cinco!

Me siento mareada por el maremagnum de sonidos, que me envuelven, que me arrastran, que me agarran en volandas y me impulsan a caminar sin detenerme... me marea la corriente de personas que viene hacia mí, en pos de mí, revoloteando a un lado y a otro... por arriba y por abajo... sobrevolando mi cabeza, resucitando bajo mis pies... naciendo de mi propio cuerpo... Tanta gente, tantas personas... y sus voces... y sus miradas... esas miradas.... esas caricias que podríamos haber compartido, que podríamos compartir... que nunca sabrán que podrían haber sido posibles....

Y mis pasos, mis silenciosos pasos que resuenan en el aire, que levitan por éste, que se van alejando progresivamente de la tierra. ¡Lo prometo! Prometo haber intentado aferrarme al suelo, concentrarme en mis pisadas, ignorar esas apariciones oníricas que vagaban como fantasmas por la calle... pero ahora siento cómo mis pies se van separando progresivamente del asfalto.. cómo empiezo a ascender suavemente, como una pluma mecida por el viento...

Ya diviso las copas de los árboles ahí abajo, y esas personas que se mueven como hormiguitas frenéticas. ¡Si alguien se detuviese a mirar al cielo mientras camina por la calle, me verían aquí, subiendo como un pequeño globo multicolor!
Ya os dije que, a menudo, necesito aferrarme a lo cotidiano, para sentir que ESTOY en la tierra. Hoy no tenía suficiente fuerza para permanecer... y sigo subiendo poquito a poco. Ya casi toco el cielo..... ya voy vislumbrando mi estrella..... ya pronto podréis vislumbrarla también vosotros: anochece.

una locura... un deseo...


¿Y por qué?

¿Y por qué no?

¿Y por qué no HOY?

¿Y por qué no ... TÚ?

jueves, 6 de diciembre de 2007

Sed felices


Debería dejar unas palabras en el blog, dado que voy a estar fuera nuevamente por unos días (hasta el domingo, por más señas). Hummmm...... ¿qué decir que retumbe en vuestros oídos, que bombee vuestro corazón con cada latido?, ¿qué consigna dejaros para cada amanecer, para cada mediodía, para cada noche de estos días?...

SED FELICES... SED FELICIDAD, PROPIA Y AJENA... SED LO QUE LA FELICIDAD CONLLEVA: sonrisas, miradas brillantes, abrazos intensos, expresión de alegría, rostros iluminados e iluminadores...

¡SED FELICES!

martes, 4 de diciembre de 2007

¿Qué es la verdad?



"¿Qué es la verdad? La verdad es una mentira contada por Fernando Silva.
Fernando cuenta con todo el cuerpo, y no sólo con palabras, y puede convertirse en otra gente o en bicho volador o en lo que sea, y lo hace de tal manera que después uno escucha, pongamos por caso, al pájaro clarinero cantando en una rama, y uno piensa: Ese pájaro está imitando a Fernando cuando Fernando imita al pájaro clarinero.

Él cuenta sucedidos de la gentecita linda del pueblo, la gente recién creada, que huele a barro todavía; y también cuenta los sucedidos de algunos tipos estrafalarios que él conoció, como aquel espejero que hacía espejos y en ellos se metía y se perdía, o aquel apagador de volcanes que el diablo dejó tuerto, por venganza, escupiéndole un ojo.

Los sucedidos suceden en lugares donde Fernando estuvo: el hotel que abría sólo para fantasmas, la mansión aquella donde las brujas se murieron de aburrimiento o la casa de Ticuantepe, que era tan sombrosa y fresca que te daba ganas de tener allí, una novia esperando.

Además, Fernando trabaja de médico. Prefiere las hierbas a las pastillas y cura la úlcera con cardosanto y huevo de paloma; pero a las hierbas prefiere la propia mano.
Porque él cura tocando...
... y contando, que es otra manera de tocar".

[GALEANO, Eduardo. El libro de los abrazos. "Sucedidos-3"]

domingo, 2 de diciembre de 2007

Caminante, no hay camino...


Caminante son tus huellas

el camino nada más;

caminante no hay camino

se hace camino al andar.


Dentro de unas horas escasas, una buena amiga mía tomará un avión rumbo a Argelia, para participar en la experiencia de una semana en el campo de refugiados de Tindouff.

Fue a ella a quien avisé de que seleccionaban a gente, y juntas fuimos -hace poco más de un mes- para echar nuestras solicitudes, con el corazón rebosante de ilusiones y los ojos puestos en una tierra que se nos antojaba, entonces, un poco más cercana y fraterna.

La selección de participantes se llevó a cabo mientras yo estaba en Tierra Santa. Imposible ser elegida, pues.


Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar


Mis pies se encaminaban por otros derroteros... Si conocer esta realidad saharaui no era mi camino, ¿cuál es, entonces?


Caminante, no hay camino

sino estelas sobre el mar.

¿Para que llamar caminos

a los surcos del azar...?


A mí me tocaba estar con Él, sentada a sus pies como María; a mi amiga, por el contrario, le toca asumir ahora el papel de Marta, yéndose a trabajar en esa tierra desfavorecida. No puedo quejarme... parece que, contra todo pronóstico, "me ha tocado la mejor parte".


Todo el que camina anda,
Como Jesús sobre el mar.


Tampoco me siento decepcionada; al revés, estoy inmensamente feliz de ver cómo, a través mío, esta amiga ha escuchado la llamada de compartir su tiempo, sus ganas y su amor con esas personas.


Yo amo a Jesús que nos dijo:
Cielo y tierra pasarán
Cuando cielo y tierra pasen
mi palabra quedará.


Estoy contenta, porque sé que nadie mejor que ella para ir a tal lugar; gustosamente le hubiera cedido yo mi plaza. Sé que tiene mucho que dar -de eso que no se entrega de mano a mano, sino que va directo de un corazón a otro-; y también sé que va a recibir MUCHO.


Creo, sin duda, que esta amiga va a vivir una Navidad anticipada. Ella, que se posiciona en contra de la religión, de la Navidad "y sus hipocresías", y que lleva una racha sumida en el nihilismo más absoluto... creo que -aunque no lo enfoque desde esta perspectiva- allí podrá vivir un "renacer en la esperanza" muy propio del Adviento, y que podrá sentir cómo ese "algo" que lleva dentro (llamémoslo ganas de ayudar, solidaridad, apuesta por el hombre...) se reaviva con un fuego mucho más intenso y deslumbrante.

Quizá esta experiencia pueda traerle el calorcito interior que anhela experimentar, sin necesidad de recurrir, para ello, a la típica postal de la mula y el buey.


¿Cuál fue Jesús tu palabra?
¿Amor?, ¿perdón?, ¿caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.


En cualquier caso, queda aquí mi petición: si no sois creyentes, deseadle buena suerte, vibraciones positivas y buena energía. Si lo sois, pedid por ella. No porque aumente su fe en Dios (pues estoy segura de que la prioridad de Dios ahora mismo no será que haya una boca más alabándole); pedid más bien para que algún día comprenda la fe que Dios tiene en ella... y le haga aumentar, así, su confianza en ella misma.

Creo que su propia felicidad, y el sentirse bien en su piel y contagiarlo a quienes tiene cerca, es el mejor regalo que podrá hacer (aun sin saberlo) a este Niño que parece que viene... que parece que nunca se fue del todo...


¿Y yo? Pues si me vieseis ahora mismo, ando con los ojos, los oídos y el corazón bien abiertos de par en par, ¿o qué pensáis?

Si éste no era mi momento de hacer el viaje al campo de refugiados, será porque, seguramente, habrá "otra cosa" reservada para mí... ¡Estoy expectante!


Como no sabéis la hora
En que os han de despertar,
Os despertarán dormidos
si no veláis; despertad.
[Poema de Antonio MACHADO, Caminante, no hay camino].

viernes, 30 de noviembre de 2007

Manifiesto

"Para nosotros, la Poesía es
un artículo de primera necesidad"

-Nicanor Parra-
No quiero más tópicos fantasmas
que leviten sobre nuestras cabezas
para después precipitarse a tierra
como un ángel desplumado.

Rechazo la poesía hueca y sonora
del café de media tarde
que llena de palabras la boca
y de ruido los corazones.

Esquivo y me escondo ante los tropos
que acechan entrelíneas;
las metáforas y rimas deshilachadas
son remiendo de vagos sentires.

Ya está bien de mediocres galas sobre
hombros encorbados, y hombres de corbata
que interpretan al antipoeta
en tertulias monólogas.

Desprecio la doble lectura en páginas
a una sola cara, que convierten los
ríos salvajes en aguas estancadas
y el espejo de Narciso en cristal opaco.

¿Por qué escribís sobre el Amor
con el cigarro del post-coito?
Un ataúd, un billete de autobús
o media copa de coñac bastan.

Abolid los trenes sin rumbo que conducen
al exilio; y no cantéis a los buitres
del pasado o el olvido
-descanse en paz el ave Fénix-.

¿Por qué seguís escavando
para llegar al corazón del corazón?
El socavón dejará hueca la carne y la mente
suplicará su redención.

Esdrújulas e hipérboles son síntomas
mayúsculos del síndrome erudítico
que precede al mórbido crepúsculo
de los Góngoras erráticos.

Seamos serios, niños y niñas,
y no recurramos a la ruleta rusa
para reclamar la palabra perdida
que sólo puede escucharse en el silencio.

Brote la Poesía al despertar de la resaca.
No busquemos la utopía
en algo tan cotidiano como los minutos
sin sentido de la vida que pasa.

El mensaje de un Ángel

Ayer os hablaba de cómo, a veces, parece que Dios quiere ir dejando su huella, tímida e imperceptible, a través de esos pequeños milagros cotidianos que llamamos "casualidades".

Hoy vengo a anunciaros que he recibido el mensaje (por correo electrónico) de un "Ángel" con el que hacía tiempo que no hablaba. Sus palabras me han pillado de improviso, hace un momento, mientras leía en el salón unos versos de San Juan de la Cruz -para más inri- en esta noche, noche oscura (literal y metafórica), en que me encuentro.


La "visita" me ha sorprendido con la lámpara encendida, arrimada como estoy a una pequeña lámpara de mesa que tengo junto al sofá, dado que el resto de la habitación se halla en penumbra. Paradójicamente, en su misiva viene a pedirme luz, ¡a mí!

¿Cómo será esto, amigo Ángel, si apenas tengo luz en mi casa, y yo misma llevo una época en que prefiero cerrar los ojos a la realidad, porque todo cuanto hallo en mí es caos y espesura?

Pues, pese a todo, ésa es su petición, éstas sus palabras (disculpe el mensajero la poca privacidad de la misiva, pero me ha llegado tan dentro, que se alegra mi corazón al compartirla):


"querida teresa vayomr elohim hor...así comienza la biblia en hebreo.... qué tal.... eres una perla que luce más que el sol. luce e ilumina tu hogar y casa . luce e ilumina esta vida mía tan llena de rincones a medio encender. luce e ilumina la calle, el baile, los finales de semana, a tus amigas de verdad. luce e ilumina con tu sonrisa abierta tantas caras rajadas por el dolor y por la falta de risas sinceras en ellas. luce e ilumina con tu luz hebrea lo que en mí nada en tinieblas. sigue luciendo, sigue iluminando,. eres hija de la luz. no te apagues ni amortigues porque se apagarán otras muchas luces. besos y abrazos. Ángel"


Ojalá, en mis circunstancias, en mi realidad concreta, fuese yo capaz de responder, a esa petición humilde, a esa sugerencia de que me ofrezca, con un alegre: "¡Que ocurra como dices!" (lo que viene a entenderse por ese "Hágase", por ese "Fiat" confiado).

Yo soy frágil e inestable, y bastante voluble, lo reconozco... pero ¿y si pudiese poner algo de mi parte?, ¿y si no fuera tan complicado?, ¿y si, al fin y al cabo, este Ángel al que conozco me lo hubiese pedido porque ha sabido ver en mí lo que yo misma no soy capaz de vislumbrar aún? Y, en definitiva, ¿acaso no añoro yo misma que el calor de esa Llama de Amor prenda en mi interior, y se refleje en la luz de mi sonrisa y de mi mirada?


Recurro a las palabras de San Juan de la Cruz, aprovechando que me acompaña en esta noche, para referirme a la única Luz capaz de encender la mía propia, y digo:


"Su claridad nunca es oscurecida,

y sé que toda luz de ella es venida,

aunque es de noche"

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Embarazada de esperanza

Dicen que, cuando una mujer está embarazada, como por arte de magia comienza a encontrarse a otras mujeres que están en su misma situación; digamos que, de alguna manera, se le activa un "radar" especial; se establece una sintonía, una mayor sensibilidad para captar aquello que, en circunstancias normales, podría pasar más desapercibido.
Esta misma sensación la estoy teniendo yo, últimamente, con todo lo que está relacionado, de un modo u otro, con Dios. De vivir una etapa en la que no le descubría en nada ni en nadie, he pasado a encontrar alusiones a Él en TODO cuanto me rodea.

Es como si estuviese embarazada de su espíritu, sin saberlo -o sin querer reconocerMElo-; como si tuviese una semillita ahí dentro, un anhelo de esa llama de Amor, que me ha llevado a activar una especial sensibilidad para percibir su Presencia, siempre constante, siempre cercana.

He de decir que, desde hace un tiempo (largo, por más señas) , había decidido -casi sin avisarLe, al Pobre- rehacer mi vida dejándoLe a un lado -si es que, ¡cuando me da por pasar mis épocas de ermitaña!-. Fue un desplante en toda regla, la verdad; pero ¡ay, ingenua de mí! Siempre trato de hacerme la independiente -tal vez como un jueguecito inconsciente, por llamar más la atención del ignorado en cuestión-, pero mi actitud no convence del todo.
El caso es que he querido alejarme de Dios, pero creo que Él no estaba dispuesto a dejarme marchar así como así. Siempre olvido que mi relación con Él no es MI relación con Él, sino que, al ser dos... pues no todo depende de mí y mis decisiones. Sí, yo puedo "cortar", pero eso no quita que el otro siga tratando de conquistarme y hacerse el encontradizo -como puede ocurrir en cualquier pareja-.

Durante mucho tiempo, pues, he ido de "hija pródiga alternativa", de pasotilla, a mi aire, y preocupándome únicamente de lo que tenía ante los ojos -como los burros, vamos-.

Mas, de repente, sin yo quererlo, ni buscarlo, ni pretenderlo... he empezado a ver, escuchar, tocar, sentir y vivir cosas que me hablan de Dios de mil maneras distintas.

Como si Él hubiese querido movilizar cielo y tierra para abrazarme, encontrarme y sorprenderme del modo que hiciese falta.

Como si, de repente, me dijese: "¡Que estás llena de mí, llena de gracia! ¡Que no te enteras de que no te vas a librar de mí tan fácilmente!", jeje..


Y, ¿cómo se las ha ingeniado, esta vez, para hacerse notar? Pues, veamos, os voy a enumerar algunos de esos "sutiles-detalles-descaradamente-explícitos" que ha tenido conmigo, en cuestión de dos o tres semanas:

  • me ha hecho salir de mi tierra (expresión muy bíblica, como veis) para llevarme "a la tierra que Él me mostraría", y que ha sido Tierra Santa. ¡No había un lugar que más claramente pudiese hablarme de Dios ahora mismo!
  • mi madre, que pasa un poco de estos temas, cuando volvimos del viaje me pidió ¡¡el Nuevo Testamento!! (aunque sólo lo hiciera por identificar algunos de los lugares visitados, creedme que ya es mucho)
  • me ha tocado como tutor del CAP (algo sin relación aparente con la religión) a este hombre que yo conocía de la parroquia.
  • he empezado a hablar con un amigo del CAP, antiguo compañero de facultad, y he descubierto que anda muy metido en su parroquia y le llama mucho esta cuestión
  • la única persona "desconocida" hasta ahora que me ha escrito en el blog, puso en una entrada del suyo, el otro día, una oración a la Virgen
  • una amiga me comentó que por qué no empezaba un curso sobre "personalización de la fe".
  • hoy, pensando en este tema, para escribirlo en el blog al llegar a casa, me he bajado del autobús y, lo primero que he visto, ha sido un cartel anunciando una Convivencia Vocacional que decía: "Dios te llama a ti".
  • Tras mirarlo, me pongo el mp3 y la primera frase que oigo de una canción es: "en mi corazón oía Tus Palabras y el recuerdo de ellas no me deja en paz..."
  • Llego a mi casa y tenía una carta de los Misioneros Claretianos, hablando sobre el Adviento, y que dice: "Dios te necesita a ti para poder encarnarse en cada situación de este mundo".
  • Yo, por mi cuenta, me estaba planteando hacer el tema del doctorado sobre Poesía Mística, o sobre Poesía relacionada con la Teología de la Liberación en Hispanoamérica.
  • En cuestión de una semana, me han escrito VARIAS personas que yo conocía del ámbito cristiano...

¡¡Socorro!! ¡¡Vaya bombardeo de mensajes!! Subliminales no son, desde luego, ¡qué barbaridad! Puede que os parezca que soy una flipada, o que "veo lo que quiero ver", pero no me negareis que la cosa es como para planteársela. Qué derroche de Presencia por todas partes, ohú... ¿o será que estoy como las embarazadas, más sensible en mi modo de mirar, enfocado desde el corazón?

En cualquier caso, esto coincide -para colmo- con que ahora empieza el Adviento: la época de la espera, de la gestación; el momento de preparación, previo a "dar a luz". ¿Podemos seguir hablando de mera coincidencia? ¿o quizá no? Quizá este año haya motivos para la esperanza... quizá renazca la Luz en mi vida... quizá, sólo quizá, me oigáis cantar dentro de poco, a mi manera, lo que ya María experimentó mejor que ninguna otra mujer:

"Canto con gozo a mi Señor, porque me ha hecho tan feliz, al sentir que todo mi ser se embaraza de su Amor. Él miró mi pequeñez, y aun así me enamoró. Sé que todos me dirán dichosa por su bondad para conmigo".

martes, 27 de noviembre de 2007

Altazor o El viaje en paracaídas


Altazor, ¿por qué perdiste tu primera serenidad?

¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa

con la espada en la mano?

¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos

como el adorno de un dios?

¿Por qué un día, de repente, sentiste el terror de ser?

Y esa voz que te gritó “vives y no te ves vivir”

¿Quién te hizo converger tus pensamientos al cruce

de todos los vientos del dolor?

Se rompió el diamante de tus sueños en un mar

De estupor

Estás perdido, Altazor,

Solo en medio del universo

Solo como una nota que florece en las alturas del vacío.

No hay bien, no hay mal, ni verdad, ni orden, ni belleza

¿En dónde estás, Altazor?


(....)


Altazor morirás Se secará tu voz y serás invisible

La Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa

Temerosa de un traspié como el equilibrista sobre el alambre

Que ata las miradas del pavor.

En vano buscas, ojo enloquecido

No hay puerta de salida y el viento desplaza los planetas

Piensas que no importa caer eternamente si se logra escapar

¿No ves que vas cayendo ya?

Limpia tu cabeza de prejuicio y moral

Y si queriendo alzarte nada has alcanzado

Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra

Sin miedo al enigma de ti mismo

Acaso encuentres una luz sin noche

Perdida entre las grietas de los precipicios.


[Huidobro, Vicente. Altazor. Canto I]